Dolor de espalda. Asociar daño a dolor es erróneo.

Asociar daño a dolor es erróneo y agrava la situación, sobre todo en dolor de espalda.

Dolor de espalda

Asociar daño a dolor es erróneo y agrava la situación, sobre todo en dolor de espalda.

La hernia discal es una de las causas que más se asocia al dolor de espalda, especialmente al dolor lumbar (también conocido como dolor de espalda baja). Distintos estudios concluyen que el 90% de las hernias discales son asintomáticas. “Una cifra lo bastante elocuente para entender que asociar irremediablemente daño y dolor es un auténtico error”, afirma Jordi Llopis, responsable de la Unidad de Columna del Hospital IMSKE. “Si tú te haces un corte, al principio te duele. Pasado un tiempo deja de doler, aunque el daño sigue estando ahí”.

El reposo, contraindicado ante el dolor

El desarrollo inusitado que han experimentado las pruebas de diagnóstico por la imagen en los últimos 20 años, unido al fácil acceso a estas pruebas en España, ha contribuido a instaurar la creencia de que ante un daño estructural el dolor es inevitable. Y lo que es peor y más falso si cabe: que el movimiento va a agravar el problema. Esta falsa creencia es especialmente dañina a la hora de enfrentarse al dolor de espalda.

El equipo médico de IMSKE en su conjunto es firme defensor de la capacidad terapéutica de la actividad física. Siempre. La clave está en modular el movimiento en función de las necesidades. Y así, en torno a la percepción del dolor, “parar no va a hacer sino empeorar la situación pues los tejidos se oxigenan y mantienen vivos gracias al movimiento. Si dejamos de movernos empezaremos a trazar un círculo vicioso en el que cada vez tendré más dolor y, como pienso que moverme me duele, cada vez me muevo menos”, explica Jordi Llopis, responsable de la Unidad de Columna del Hospital IMSKE.

“Si dejamos de movernos empezaremos a trazar un círculo vicioso en el que cada vez tendré más dolor y, como pienso que moverme me duele, cada vez me muevo menos”, explica Jordi Llopis, responsable de la Unidad de Columna del Hospital IMSKE”

En ocasiones, sucede que una voz autorizada traslade al paciente la idea de que, por ejemplo, padece una hernia discal que le va a provocar dolor y que es recomendable frenar el movimiento. Las consecuencias de este tipo de mensajes pueden ser devastadoras.

“Si alguien a quien tú concedes máxima credibilidad  te dice q tienes una hernia discal que te provoca dolor, se instaura en el cerebro del paciente la creencia de que tiene  algo muy serio que le provoca dolor. Automáticamente el cerebro recibe la orden de no moverse y activa unos mecanismos de protección que penalizan a la persona al moverse porque cree que es malo. Es más, va a hacer que la persona sienta dolor por tensión muscular y rigidez”, explica Jordi Llopis.

El Dr. Pedro Castells es médico rehabilitador en el Hospital IMSKE. Firme defensor, como el resto del equipo de IMSKE de la incuestionable función terapéutica del ejercicio, el Dr. Castells apoya el tratamiento del dolor en una exhaustiva anamnesis  o cuestionario detallado del paciente que recoge no solo información médica, también factores ambientales, educacionales, etc. “Prescribiendo el reposo y prohibiendo la actividad física podemos provocar una yatrogenia verbal -o daño por un diagnóstico difuso- porque introducimos o aumentamos el miedo al ejercicio (cinetofobia) en el proceso de recuperación, que es imprescindible para su reingreso a la vida profesional y social”, afirma.

“Prescribiendo el reposo y prohibiendo la actividad física introducimos o aumentamos el miedo al ejercicio (cinetofobia) en el proceso de recuperación, que es imprescindible para su reingreso a la vida profesional y social”

Desactivar los mecanismos de miedo instaurados en el cerebro

Desactivar los mecanismos de bloqueo instaurados en el cerebro frente al movimiento es fundamental para abordar el dolor crónico o mantenido en el tiempo.

“Es fundamental darle credibilidad al paciente. Hacerle sentir importante. Escucharle. En definitiva se trata de ganar su confianza para que te otorgue la autoridad que le lleve a creerte cuando le dices que empiece a moverse. Que no tenga miedo. Que pruebe y vea cómo se siente… llegados a este punto, ya lo tenemos: los mecanismos de bloqueo que existían en el cerebro desaparecerán”, afirma Jordi Llopis.

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