Enfermedades – Artritis Psoriásica

La Artritis Psoriásica (APs) es una una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar a las articulaciones de los pacientes con psoriasis en la piel. Se considera un tipo de Espondiloartritis y de hecho, en algunos pacientes también existe inflamación de las articulaciones de la espalda. Existen casos incluso de APs sin presencia de lesiones cutáneas, aunque esto no es algo frecuente.

Además de las articulaciones, la APs puede afectar a otros órganos, siendo especialmente frecuente la inflamación intestinal u ocular en forma de uveítis. Además, como en el resto de enfermedades inmunológicas, existe un especial aumento del riesgo cardiovascular debido a la inflamación crónica descontrolada.

Síntomas

Sus síntomas más frecuentes son el dolor articular que típicamente empeora con el reposo. Es por ello que los pacientes con AR suelen referir rigidez matutina que puede llegar a durar horas. Otros de los síntomas son la dactilitis o “dedos en salchicha”, inflamación de los tendones (entesitis, tendinitis recurrentes en codos o talones) además de malestar intestinal o inflamación ocular (uveítis). En sus inicios, la APs puede dar síntomas inespecíficos como dolores articulares sin inflamación, por lo que es importante que ante síntomas compatibles, se realice una vigilancia estrecha e incluso en ocasiones un estudio de imagen y análisis de sangre. Además de la psoriasis en la piel, es muy frecuente la afectación de las uñas.

Causas y factores de riesgo

Al igual que en otras enfermedades inflamatorias de base inmunológica, la causa de la APs es una conjunción de factores genéticos con desencadenantes ambientales (obesidad o tabaquismo). Dicho de otro modo, no se hereda la enfermedad sino el riesgo de padecerla así como los desencadenantes no necesariamente producen la enfermedad en todas las personas con predisposición. Por tanto la manera de prevenir esta enfermedad es seguir un estilo de vida saludable desde todos los puntos de vista (control del estrés, alimentación, descanso y ejercicio físico). Además, estas herramientas serán también especialmente útiles en pacientes con APs diagnosticada.

Diagnóstico

El diagnóstico de la APs lo realiza el especialista en Reumatología en colaboración con el Dermatólogo en base a los síntomas del paciente, diversos parámetros analíticos y ciertas manifestaciones radiológicas que pueden apreciarse en radiografías, ecografía o en resonancia magnética.

Tratamiento

Desafortunadamente, hasta la fecha no se conoce ningún tratamiento curativo para la APs, por lo que se emplean antiinflamatorios como base del tratamiento y en ocasiones, fármacos que modulan la respuesta inmune del paciente, para tratar de evitar la activación del sistema inmunológico sobre estructuras propias de nuestros pacientes, reduciendo no sólo el daño de la enfermedad en las articulaciones, sino previniendo los efectos de la inflamación en el organismo. El estilo de vida es tan importante como el tratamiento farmacológico en las Espondiloartritis. No obstante, hoy en día se cuenta con tratamientos de elevada eficacia que permiten tratar de forma integrada, todas las manifestaciones de la enfermedad.

En IMSKE, contamos con un equipo de Reumatólogos con amplia formación y experiencia en APs y entendemos al organismo como un todo no compartimentado, tratando siempre de abordar los problemas de la piel, el intestino y las articulaciones de forma integral. Además encontrarás a los mejores profesionales que permitirán al paciente mejorar su salud de forma global.

Profesionales que tratan esta patología

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Dr. Jorge Fragío
Reumatólogo
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Dra. Roxana González
Reumatología y Medicina Interna