Unidades – Tratamiento del Dolor

Según la OMS, el dolor crónico es una enfermedad. Y su tratamiento un derecho humano.

En la Unidad del Tratamiento del Dolor nos centramos en  personas que sufren dolor persistente, que no remite con tratamientos farmacológicos, y que es duradero.

La Unidad del Tratamiento del Dolor se ocupa del tratamiento de personas con un dolor persistente, que no remite con tratamientos y perdura en el tiempo. El dolor, tanto agudo como crónico, tiene repercusión en el día a día. Condiciona las actividades de la vida diaria, las relaciones sociales y el bienestar psicológico.

Actualmente la anestesiología ha avanzado más allá de la preinscripción anestésica para el procedimiento intraoperatorio, y es una herramienta clínica clave para el alivio y tratamiento de cualquier cuadro doloroso, especialmente aquellos resistentes al tratamiento convencional.

En la Unidad del Tratmiento del Dolor de IMSKE utilizamos un algoritmo terapéutico en escalera. Los escalones más bajos y los primeros por donde vamos a pasar corresponden a las técnicas mas sencillas y menos invasivas. Progresivamente, vamos subiendo peldaños en esta escalera incrementando la complejidad de las técnicas y el grado de dificultad hasta conseguir alcanzar un adecuado control del dolor.

El dolor crónico puede tener un origen diverso. Posturas incorrectas, alteraciones musculares, alteraciones nerviosas  por compresión, artrosis articular, estenosis de canal, etc. Cada una de estas patologías tiene una forma de presentación, distribución, intensidad e incluso cronología diferente. Además de la visita clínica y la exploración, en muchas ocasiones son necesarias pruebas de imagen complementarias que corroboren o descarten la sospecha inicial.

Incluso, a pesar de todo esto, en alguna ocasión no estamos seguros del origen del dolor. Por esta razón, la mayor parte de las veces utilizamos una de las técnicas más importantes en tratamiento del dolor crónico: Los bloqueos diagnósticos.

Miembros de la Unidad de Dolor

Tratamientos de la Unidad del Dolor

  1. Consulta de tratamiento del dolor
  2. Abordaje farmacológico en función del tipo y causa del dolor.
  3. Iontoforesis.
  4. Infiltraciones periféricas articulares y puntos gatillo.
  5. Bloqueos nerviosos periféricos.
  6. Bloqueos epidurales, intradurales y simpáticos.
  7. Bloqueos neurolíticos.
  8. Radiofrecuencia.
  9. Epidurolisis y epiduroscopia.
  10. Estimulación eléctrica medular.
  11. Infusión intratecal de fármacos (con dispositivos parcial o totalmente implantados).

Bloqueos diagnósticos

Se trata de una técnica fundamental en el tratamiento del dolor crónico que tiene el objetivo de identificar correctamente el origen del dolor. Esta técnica consiste en la inyección de un fármaco (habitualmente un anestésico local con o sin corticoide) en la estructura que sospechamos que está provocando el dolor. Si tras esta inyección se alivia el dolor, podemos certificar que hemos encontrado la estructura generadora u originaria del dolor, y afirmamos en este momento que el bloqueo ha resultado positivo. Un bloqueo diagnóstico positivo nos va a dar paso a realizar una nueva técnica que sea más duradera, hablamos de la radiofrecuencia. Por lo tanto, si respondes positivamente al bloqueo diagnóstico, es decir, experimentas un alivio del dolor superior al 50%, lo más probable es que respondas positivamente a la radiofrecuencia.

Radiofrecuencia o rizolisis

Se trata de una técnica mínimamente invasiva, de acceso percutáneo. Consiste en la aplicación de un campo eléctrico alrededor de un tejido, a través de un aplicador, que produce una modificación en el tejido tratado, y consecuentemente una alteración en la transmisión de estímulo doloroso. La denervación mediante la utilización de corrientes eléctricas es una técnica clínica ampliamente extendida en el ámbito del tratamiento del dolor crónico. Tiene como objetivo prevenir la conducción de impulsos nociceptivos mediante el uso de una corriente eléctrica que interrumpa la señal dolorosa transmitida por el nervio. La radiofrecuencia es una técnica ampliamente utilizada que se aplica para tratar múltiples dolencias. Quizás, la menos conocida es su aplicación en dolores articulares. Dolencias como fascitis plantares y dolores en articulaciones tan importantes como el hombro, cadera, rodilla o tobillo se pueden tratar con esta técnica. Sin embargo, su aplicación más conocida puede ser el tratamiento del dolor lumbar. El origen del dolor lumbar también puede ser muy variado. Desde contracturas musculares que podemos tratar simplemente con bloqueos diagnósticos hasta artrosis de las articulaciones facetarias, radiculopatías (ciática) o estenosis del canal lumbar. El tratamiento con radiofrecuencia en el dolor limbar juega un importante papel sobre todo en el tratamiento de la artrosis facetaria y la ciática. Para el tratamiento de la artrosis facetaria podemos aplicar radiofrecuencia en los ramos nerviosos posteriores que llevan la sensibilidad de la faceta articular afectada. Para el tratamiento de la ciática podemos aplicar la técnica directamente a la raíz nerviosa que conforma el nervio ciático. Por otra parte, de la misma forma que actuamos sobre el dolor lumbar, también podemos actuar sobre el dolor cervical. Las articulaciones de la columna cervical también sufren el proceso de envejecimiento y por tanto presentan artrosis. En este caso, también podemos aplicar la técnica de radiofrecuencia para aliviar los dolores artrósicos cervicales. El proceso de envejecimiento normal al que estamos sometidos toda la población también hace que envejezca otra estructura muy importante de nuestra columna vertebral. Hablamos en este caso del canal espinal. El canal espinal es una estructura que alberga todas las raíces nerviosas que componen los nervios de nuestro cuerpo. Con el paso de los años este canal se puede ir haciendo más estrecho llegando a comprimir sobre todo los nervios lumbares y de las piernas. Es la entidad conocida como estenosis de canal. En este caso la radiofrecuencia no es efectiva, pero disponemos de otras técnicas que pueden ayudar a aliviar este dolor: bloqueos epidurales o caudales, epidurolisis y epiduroscopia.

Bloqueos epidurales o caudales

Las infiltraciones epidurales son una de las técnicas más empleadas en las unidades de dolor. Su principal indicación es el dolor lumbar irradiado a extremidades inferiores Esta técnica está especialmente indicada en pacientes con síndrome de cirugía de espalda fallida o con instrumentación lumbar. De la misma forma que los bloqueos diagnósticos siempre realizamos un primer bloqueo epidural con el objetivo de valorar la efectividad del mismo. Si es efectivo, es decir, alivia el dolor al menos un 50%, realizamos dos bloqueos más con un intervalo de 4 semanas entre ambos. Por el contrario, si no es efectivo podemos subir al siguiente escalón terapéutico: la epidurolisis.

Epidurólisis

Es un procedimiento cuyo propósito principal es la rotura de la fibrosis o de las adhesiones epidurales, también se puede emplear en casos de estenosis de canal. Además, mediante esta técnica, se puede conseguir la aplicación de los fármacos empleados exactamente en el lugar de la lesión. Al mismo tiempo, el desarrollo de nuevos catéteres nos brinda, a UDO, la posibilidad de la aplicación de radiofrecuencia directamente sobre las raíces afectadas.

Profesionales de Tratamiento del Dolor

El objetivo final es un grado de control del dolor que permita mejorar la calidad de vida y funcionalidad del paciente con la máxima seguridad. Es fundamental, en este sentido, un abordaje integral del dolor capaz de discernir entre la terapia más adecuada para cada caso.

Generalmente el dolor es un síntoma relacionado con una lesión o enfermedad. No obstante el dolor es el resultado de un proceso “elaborado y complejo” que en los últimos años se ha convertido en el síntoma acompañante que con mayor frecuencia lleva a la población a una consulta médica.

Afecta y preocupa a las personas, ya sea por su etiología como por el sufrimiento que conlleva, siendo el dolor crónico la forma de dolor con mayores repercusiones sobre el individuo.

El control y tratamiento del dolor no siempre es fácil y, cuando éste es crónico, su evolución puede ser multifactorial, escenario que obliga en ocasiones a la combinación de tratamientos farmacológicos con el uso de técnicas que en manos de profesionales expertos pueden dar solución a este problema.

En el Hospital IMSKE te acompañamos en este proceso.

Beneficios de la Unidad del Dolor

El control y el tratamiento del dolor no siempre es fácil y cuando se cronifica suele conllevar una evolución multifactorial que acaba condicionando el bienestar físico, social y psicológico de las personas, convirtiendo el dolor en el aspecto central de sus vidas. Por ello, es importante abordarlo con las mejores técnicas y especialistas, siendo nuestro objetivo ayudar a nuestros pacientes a conseguir una mejor calidad de vida.

El tratamiento del dolor se realiza a través de médicos especialistas en anestesiología, una especialidad médica en auge que va más allá de ofrecer servicio en el proceso quirúrgico. En IMSKE, contamos con un excelente anestesiólogo de amplia formación en el tratamiento del control del dolor, así como las técnicas de administración farmacológicas más avanzadas y novedosas. El objetivo final, es ofrecer un alivio a través de la terapia más adecuada e individualizada, considerando la especialidad de la unidad del dolor un pilar básico para ofrecer una mejor calidad de vida a todos aquellos pacientes que ven condicionada su vida diaria.

Es importante entender que el dolor es un proceso elaborado y complejo. En los últimos años se ha convertido en uno de los síntomas más frecuente en las consultas médicas, siendo el dolor crónico, el que mayor repercusión conlleva sobre el individuo. Por ello en IMSKE, ponemos a disposición de nuestros pacientes todos los recursos disponibles para llevar el tratamiento más allá y conseguir, a través de nuestros distintos profesionales, la mayor calidad de vida posible.

IMSKE funciona con circuitos

En IMSKE estamos conectados fisioterapeutas, médicos, preparadores físicos, readaptadores en el mismo centro.

Esta transversalidad nos da la posibilidad de ofrecerte un servicio de alto nivel en tu recuperación o en tu búsqueda de mejora de salud o rendimiento deportivo.

De esta manera se te acompañará desde el inicio hasta el final de tu recuperación por el profesional más indicado según el momento del proceso en el que te encuentres. Y teniendo la posibilidad de ser reevaluado o supervisado por el profesional necesario en cualquier punto del tratamiento.

La metodología de trabajo de IMSKE consiste en que cada especialista realice su labor de la forma más precisa, apoyándose junto con los demás profesionales de la salud. De esta manera, damos lugar a un trabajo multidisciplinar ofreciendo un servicio especializado dentro de un ámbito global, que va a tener como objetivo llevarte a tu nivel físico óptimo.

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